Crítica de un ciudadano de Telde harto de que le tomen el pelo con la “cultura”

Sociedad
Crítica de un ciudadano de Telde harto de que le tomen el pelo con la “cultura”

A uno ya se le agota la paciencia. Resulta que en un municipio con más de 100.000 habitantes, con un presupuesto que supera los 100 millones de euros al año, seguimos llamando “cultura” a poner un escenario, enchufar unos altavoces y montar otra fiesta más en la Plaza de San Gregorio. Y encima lo venden como “éxito histórico”. Manda cojones.

Que sí, que fue mucha gente, que los bares hicieron caja y que no hubo incidentes. Perfecto. Pero eso no convierte una verbena de fin de año en un proyecto cultural. Eso convierte a la Concejalía de Cultura en una productora de fiestas, nada más. Y lo peor es que lo celebran como si hubieran inaugurado el Louvre.

Mientras tanto, los espacios culturales de verdad siguen sin programación estable, los colectivos artísticos del municipio sobreviven como pueden, y la creación local —la auténtica cultura— continúa relegada a un segundo plano porque, claro, no llena terrazas ni da fotos fáciles para las redes.

Pero aquí estamos, aplaudiendo que Telde “marca un antes y un después” porque han puesto música desde las dos de la tarde hasta la noche. Pues mire, señor Martel, si eso es el “antes y después”, apaga y vámonos. La cultura no es ruido, ni barras llenas, ni DJ Cholo pinchando en San Gregorio. La cultura es otra cosa. Es trabajo, es pensamiento, es creación, es memoria, es identidad. Y eso, por desgracia, hace tiempo que no se cuida en este municipio.

Así que sí, enhorabuena por la fiesta. Pero no nos vendan humo. No insulten a quienes llevan años peleando por una cultura digna en Telde. Y, sobre todo, no pretendan convencernos de que esto es lo máximo a lo que podemos aspirar. Porque si de verdad creen que esto es cultura, que baje Dios y lo vea.

Juan Manuel Betancor Suárez

Noticias relacionadas