Un municipio a oscuras… y un alcalde que no enciende el interruptor

Mientras una web local convierte los apagones en una persecución diaria, la concejalía de Alumbrado trabaja sin descanso. El problema real está más arriba: en la Alcaldía, donde falta dirección y sobra silencio.

EDITORIAL
Un municipio a oscuras… y un alcalde que no enciende el interruptor

Durante este mandato, Telde ha sufrido apagones recurrentes en numerosos barrios, una situación que preocupa a los vecinos y que, en cualquier ciudad bien gestionada, debería resolverse con comunicación, coordinación y liderazgo. Sin embargo, aquí ocurre lo contrario: la información brilla por su ausencia, y quien debería dar explicaciones —el alcalde— permanece en silencio.

Mientras tanto, la concejalía de Alumbrado Público no ha parado de trabajar. Técnicos, operarios y responsables del área han estado encima de cada incidencia, gestionando reparaciones, revisiones y actuaciones urgentes. Eso es un hecho.
Pero hay otro hecho igual de evidente: una web local ha convertido los apagones en su tema estrella, publicando cada incidencia como si fuera un ataque personal contra el concejal o contra Elecnor, la empresa concesionaria. Una fijación tan insistente que ya no parece periodismo, sino una vendetta.

Y aun así, Andrés, incluso en ese contexto, hay algo que no se puede obviar:
el concejal gestiona, pero el alcalde manda.
Y cuando el alcalde no lidera, no coordina y no pone orden, el ruido lo ocupan otros.

El problema no es el alumbrado: es la falta de autoridad en la Alcaldía

Los vecinos pueden entender que haya averías.
Pueden entender que una empresa falle.
Pueden entender que un servicio se sature.

Lo que no pueden entender es que el alcalde no dé la cara.

Porque mientras la concejalía trabaja y la web local dispara titulares diarios, el despacho del alcalde permanece cerrado a la ciudadanía.
No hay comunicados.
No hay explicaciones.
No hay presencia en los barrios afectados.
No hay liderazgo.

Y cuando el máximo responsable del municipio se esconde, la sensación de abandono se multiplica, aunque el área técnica esté trabajando sin descanso.

Un alcalde debe poner orden en su casa, no mirar hacia otro lado

Un municipio no se dirige solo.
Un gobierno no funciona por inercia.
Un alcalde no puede limitarse a inaugurar, posar y publicar mensajes optimistas mientras la realidad va por otro lado.

Si una web local ha convertido los apagones en una persecución diaria, es el alcalde quien debe intervenir, aclarar, ordenar y poner fin al ruido.
Si Elecnor falla, es el alcalde quien debe exigir.
Si la ciudadanía reclama información, es el alcalde quien debe hablar.
Si la concejalía trabaja, es el alcalde quien debe respaldar y coordinar.

Porque la responsabilidad última .no es del técnico, ni del operario, ni del concejal.
Es del alcalde

Telde no necesita más titulares incendiarios ni más persecuciones personales.
Telde necesita un alcalde que ejerza como tal.

Un alcalde que hable.
Que lidere.
Que ponga orden.
Que no permita que una web marque la agenda del municipio.
Que no deje a su concejalía sola ante el ruido.
Que no permita que la ciudad viva a oscuras —no por las farolas, sino por la falta de dirección política.

Porque mientras el alumbrado trabaja y otros atacan, la pregunta sigue siendo la misma:

¿Cuándo va a encender el alcalde la luz del liderazgo?