Doña Mensa alza la voz: cuatro años sin luz, agradecimientos vecinales y duras acusaciones contra Servicios Sociales
La vecina de El Ejido, Mensa Santana, agradece la ayuda recibida tras la intervención de Reinaldo y la ferretería Costa Salinas, pero denuncia públicamente a la concejala Adela Álvarez, a su trabajadora social y al alcalde por “cuatro años

El nuevo testimonio de Mensa Santana en el programa de Carmelo Martín volvió a sacudir a la audiencia. La vecina de El Ejido, conocida por su labor cultural y su implicación en la memoria del barrio, intervino para agradecer la ola de solidaridad que ha recibido en los últimos días, pero también para denunciar con contundencia lo que considera un abandono institucional prolongado. Según relató, lleva cuatro años sin suministro eléctrico, una situación que asegura haber comunicado reiteradamente al Ayuntamiento de Telde y a los Servicios Sociales sin obtener una solución efectiva.
Santana expresó su gratitud hacia Reinaldo, quien ha estado a su lado desde el primer momento, ayudando a limpiar y acondicionar su vivienda para que la compañía eléctrica pudiera restablecer el servicio. También destacó la colaboración de la ferretería Costa Salinas, que aportó materiales para las labores de pintura y adecuación. A ello se sumó la inesperada llegada de numerosos vecinos —todos desconocidos para ella— que se acercaron a su casa tras la difusión mediática para ofrecerle comida, apoyo y compañía.
La situación cobró mayor visibilidad cuando TVE Canarias realizó un directo desde su domicilio, mostrando las condiciones en las que vive y el esfuerzo comunitario que se ha generado a su alrededor. Sin embargo, pese a los trabajos realizados, la luz sigue sin ser reconectada, algo que Mensa atribuye a “problemas de comunicación” entre la compañía eléctrica y el Ayuntamiento.
Lo más impactante de su intervención fueron las acusaciones directas contra la Concejalía de Servicios Sociales. Señaló a la concejala Adela Álvarez, de quien afirmó que “sale por la puerta de atrás para no atenderla”, y a su trabajadora social, a la que acusó de reírse de su situación. También responsabilizó al alcalde de Telde por permitir que su caso se prolongue sin solución durante años. “Toda la culpa de lo que me está pasando es de Servicios Sociales”, sentenció con evidente agotamiento.
El caso de Mensa reabre el debate sobre la capacidad de respuesta del Ayuntamiento ante situaciones de vulnerabilidad extrema y prolongada. Llama la atención que, pese a su relevancia en la vida cultural del barrio y a la gravedad de su situación, su caso no haya tenido presencia en los canales digitales municipales. Mientras tanto, la vecina continúa viviendo sin luz, sostenida únicamente por la solidaridad ciudadana y la presión mediática, a la espera de que esta vez las instituciones reaccionen.





