El Barranco Real vuelve a correr y Telde revive una imagen que una generación entera no había visto

Las intensas lluvias llenaron de vida el histórico cauce, atrayendo a decenas de vecinos y curiosos a Bocabarranco para fotografiar un fenómeno que llevaba décadas sin repetirse

Sociedad
El Barranco Real vuelve a correr y Telde revive una imagen que una generación entera no había visto

El agua volvió a recorrer el Barranco Real de Telde como no lo hacía desde hacía décadas. La escena, captada en la tarde-noche de este martes en su desembocadura en Bocabarranco, se convirtió en un auténtico punto de encuentro para vecinos, familias y jóvenes que se acercaron para presenciar un fenómeno que muchos jamás habían visto en directo.

El cauce, que históricamente fue un eje hidráulico fundamental para la ciudad y cuyo nombre “Real” proviene de su vinculación con tierras y aprovechamientos de interés para la Corona tras la conquista, llevaba años mostrando un aspecto seco y silencioso. Las lluvias recientes cambiaron el paisaje por completo.

A lo largo del paseo, los móviles se alzaban al cielo para capturar el momento. Los comentarios se mezclaban con el sonido del agua, creando una atmósfera de sorpresa y nostalgia.

“Yo esto no lo veía desde que mis hijos eran pequeños. Me emociona ver el barranco así otra vez”, contaba María, vecina de San Juan de 72 años, mientras observaba el caudal con una mezcla de asombro y ternura.

Para muchos jóvenes, la escena era completamente nueva. “Mis abuelos siempre me hablaban del barranco lleno, pero yo pensaba que exageraban. Hoy por fin entiendo lo que decían”, decía Aarón, de 19 años, que grababa vídeos para enviarlos a sus amigos.

Las familias también aprovecharon la ocasión para enseñar a los más pequeños un pedazo de la historia natural del municipio. “Les dijimos a los niños que el barranco estaba corriendo y no se lo creían. Para ellos es como ver algo mágico”, explicaba la familia Hernández, del Valle de los Nueve.

La luz del atardecer sobre el agua atrajo a aficionados a la fotografía, como Lucía, que no dudó en inmortalizar el momento: “La desembocadura, el color del cielo y el agua bajando… es una imagen preciosa. No podía perdérmelo”.

Otros, como Pedro, de 54 años, veían en el fenómeno una llamada de atención: “Esto es histórico, sí, pero también un aviso. La naturaleza tiene memoria. Ojalá sirva para que cuidemos más el barranco”.

El Barranco Real, que en su tramo alto se conoce como Barranco del Agua, recuperó por unas horas su antiguo esplendor. Un espectáculo natural que unió a generaciones y que quedará grabado en la memoria colectiva de Telde.

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