“El Detalle de Mara” y el olvido institucional: cuando la devoción también pasa por caja
La reciente visita de la Virgen del Pino a Telde no solo fue un acontecimiento religioso de profunda emoción, sino también un impulso económico real para los comercios locales. Las calles se llenaron de fieles, las plazas rebosaban de vida y los negocios, por unos días, sintieron el calor de una ciudad que camina unida. Sin embargo, mientras algunos nombres se repiten en las notas de prensa oficiales como si fueran los únicos que importan, otros —igual de legítimos, igual de esforzados, igual de parte del tejido comercial de San Gregorio— siguen siendo sistemáticamente invisibilizados.

Uno de esos casos es el de “El Detalle de Mara”, un pequeño pero valiente comercio situado en la esquina de las calles Luján Pérez y Poeta Fernando González, especializado entre otras cosas en artículos religiosos, entre ellos una preciosa estampa de la Virgen del Pino abrazando al Cristo de Telde, que causó sensación entre los devotos durante los días de la visita. No solo vendieron esa estampa, sino también velas, crucifijos, medallas, rosarios y otros símbolos de fe que acompañaron a cientos de vecinos en este evento histórico.

Pero ni una sola mención recibió este comercio en la nota de prensa enviada por el Ayuntamiento. Nada. Como si no existiera. Como si el esfuerzo de su propietaria y el cariño con el que atiende a sus clientes fueran menos importantes que los cafés, churros o décimos de lotería que sí fueron citados por los responsables de comunicación institucional.
Y no, esto no va contra los negocios mencionados —que también trabajaron y lo vivieron intensamente—. Esto va contra la costumbre de premiar siempre a los mismos, a los que pueden pagar el “peaje” para salir en la foto, mientras se margina a quienes no se pliegan a los intereses de cierta asociación que, lejos de representar a todos, termina dividiendo y generando resentimiento.
¿Hasta cuándo vamos a ignorar a los pequeños negocios de base, los que no tienen escaparate en los medios ni enchufe con los responsables municipales? ¿Qué hay de esos empresarios que creen en su ciudad, que abren cada día contra viento y marea, y que también se volcaron con la Virgen?
La fe no distingue entre grandes y pequeños. La Virgen del Pino vino a unirnos, no a alimentar un relato partidista del comercio. Vino a recordarnos que en lo humilde también hay belleza, que en lo sencillo también hay entrega. Y Telde no puede permitirse el lujo de seguir siendo sectaria desde sus instituciones, ni dejar a nadie fuera por no pagar el “impuesto revolucionario” de turno.
Desde DE TELDE, alzamos la voz por esos negocios silenciados. Porque la Virgen del Pino no solo dejó beneficios económicos: nos dejó fe, esperanza y una lección clara de que todos —TODOS— somos parte de esta ciudad.
detelde.es
Nota de prensa, íntegra, enviada por el gabinete de comunicación del Ayuntamiento de Telde
-
Propietarios de negocios locales aseguran que el acontecimiento trajo consigo grandes colas de espera de clientes y la necesidad de reforzar los servicios con mayor cantidad de existencias e incluso de vajilla.
-
Los empresarios destacan la buena organización, la presencia de personas de todas las generaciones y de vecinos de otros municipios.
