El entorno de Cuatro Puertas queda desfigurado por nuevas infraestructuras que rompen el paisaje aborigen
Vecinos denuncian la instalación de un vallado verde de gran tamaño y la expansión de naves industriales junto al santuario prehispánico, un Bien de Interés Cultural que debería contar con máxima protección paisajística
La subida desde la Base Aérea hacia Cuatro Puertas, uno de los enclaves arqueológicos más emblemáticos de Gran Canaria, muestra hoy un panorama que preocupa a residentes y visitantes. Un extenso vallado verde, visible desde varios puntos de la carretera, ha alterado de forma drástica la perspectiva natural hacia la montaña sagrada, considerada un santuario ceremonial de los antiguos canarios y protegida como Bien de Interés Cultural (BIC).
A escasos metros del vallado, la explotación de aloe vera situada en la zona ha experimentado una transformación que, según denuncian los vecinos, “ya no tiene nada de agrícola”. Tres naves de hormigón, depósitos, maquinaria y estructuras asociadas a actividad industrial han ido ocupando el entorno, generando un impacto visual que contradice la protección paisajística que debería regir en torno al yacimiento.

La presencia de la estación de servicio ubicada en las inmediaciones —cuya instalación siempre generó polémica por su ubicación— se ha convertido, según los residentes, en el precedente que abrió la puerta a nuevas infraestructuras. “Si se permitió aquello, ahora parece que todo vale”, lamentan.
El conjunto de actuaciones conforma lo que los vecinos califican como un atentado paisajístico en marcha, denunciando que las administraciones competentes “siguen mirando hacia otro lado” pese a que el deterioro es evidente y afecta directamente a un espacio cultural de primer orden.
Los residentes reclaman una revisión urgente de las licencias, la retirada de elementos intrusivos y la restauración del paisaje original, recordando que Cuatro Puertas es un símbolo de la historia aborigen de la isla y un referente patrimonial que merece ser protegido con rigor.

