El Gobierno de Canarias alerta del impacto de los bulos climáticos y reclama más ciencia y periodismo riguroso

Expertos, periodistas y divulgadores analizan cómo combatir la desinformación que afecta a la toma de decisiones y a territorios vulnerables como Canarias

El Gobierno de Canarias alerta del impacto de los bulos climáticos y reclama más ciencia y periodismo riguroso

El Gobierno de Canarias, a través de Islas Responsables Lab (IRLab), ha celebrado una jornada dedicada a desmontar los bulos sobre el cambio climático y a reforzar el papel del periodismo responsable en un contexto donde la desinformación se multiplica a gran velocidad.

El encuentro, desarrollado en la sede de Presidencia en Santa Cruz de Tenerife, reunió a científicos, periodistas y divulgadores para analizar cómo se crean y difunden los mensajes falsos que confunden a la ciudadanía y dificultan la acción climática.

El viceconsejero de Comunicación, Jonathan Domínguez, inauguró la jornada advirtiendo de que los bulos “desgastan la confianza pública, dividen a la sociedad y contaminan la toma de decisiones”. Subrayó que Canarias, por su condición de territorio insular y alejado del continente, “ya experimenta los efectos del cambio climático”, por lo que negar la evidencia “no ayuda a combatirlo”.

Domínguez defendió que la respuesta debe ser clara: “Frente al ruido, más ciencia. Frente al miedo, información rigurosa. Y frente a la manipulación, pensamiento crítico”.

Bulos frecuentes y cómo combatirlos

Durante la sesión se analizaron mensajes falsos habituales como “el cambio climático no existe”, “la Agenda 2030 responde a intereses ocultos” o “el aumento del nivel del mar es algo natural”. Los expertos coincidieron en que estos relatos deben contrarrestarse con datos verificables, fuentes científicas y sin opiniones personales, especialmente cuando afectan a territorios vulnerables como Canarias.

La conferencia inaugural estuvo a cargo de Rocío Benavente, periodista de Maldita.es, quien recordó que la desinformación “se ha convertido en un arma perfecta para derrumbar consensos sociales básicos, incluida la confianza en la ciencia”. Advirtió además de que, en plena crisis climática, los bulos “ponen en riesgo la vida, la seguridad y la salud de la población”.

El papel de los medios y la responsabilidad institucional

Dos mesas redondas abordaron cómo la ideología utiliza los bulos para obtener rédito político y cómo los medios pueden defender la verdad en tiempos de ruido digital. Los especialistas coincidieron en que la desinformación tiene intencionalidad económica o política, y que solo se combate con alfabetización mediática, rigor y gobernanza.

También se destacó la necesidad de adaptar los formatos a cada segmento de población, evitar mensajes alarmistas y ofrecer información “concisa, clara y accesible”.

Sesión técnica previa

La jornada se completó con una sesión técnica celebrada en marzo —aplazada por la borrasca Therese— en la que una treintena de especialistas analizó cómo se propagan los bulos climáticos y cómo garantizar que la ciudadanía reciba información veraz. La conclusión fue unánime: la ciencia y los medios deben trabajar juntos para frenar la desinformación.