El Goro vuelve a alzar la voz: “Necesitamos un semáforo YA antes de otra desgracia”

Los vecinos denuncian que miles de coches usan la carretera general como vía de escape de la GC‑1 mientras Cabildo y Ayuntamiento siguen sin actuar

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El Goro vuelve a alzar la voz: “Necesitamos un semáforo YA antes de otra desgracia”

La paciencia en El Goro está agotada. Los vecinos denuncian que miles y miles de vehículos —turismos, motos, camiones pesados e incluso transporte de mercancías peligrosas— atraviesan cada día la carretera general del barrio para evitar las retenciones crónicas de la GC‑1. Una vía secundaria que, en pocos años, se ha convertido en un punto negro de facto, sin regulación semafórica, sin control de velocidad y sin medidas reales de seguridad.

No es una queja nueva. En 2024, los residentes ya reclamaron semáforos, pasos de peatones seguros y reductores de velocidad, alertando de que la carretera había pasado de ser una calle de barrio a un corredor de riesgo constante. Las administraciones, sin embargo, miraron hacia otro lado. detelde.es

En 2025, tras una muerte reciente en la zona del puente de la GC‑1 —un joven que perdió la vida intentando cruzar—, volvió a sonar la alarma: no hay alternativas seguras, no hay pasarelas, no hay regulación, y la circulación es continua desde primera hora de la mañana hasta la noche. detelde.es

Hoy, la situación es aún peor. El tráfico se ha multiplicado y los vecinos aseguran que las instituciones están esperando a que ocurra otra tragedia. “Que no salga en la prensa no significa que no haya pasado”, recuerdan. Y añaden: “Pagamos impuestos, y caros. ¿Por qué aquí no se actúa?”.

El malestar es evidente:

• El Cabildo sigue centrado en estudios y análisis de movilidad en la GC‑1, pero no ha ejecutado medidas inmediatas en El Goro.
• El Ayuntamiento de Telde ha visitado la zona en varias ocasiones, pero las promesas no se han traducido en obras reales.


Mientras tanto, la carretera general continúa soportando un flujo desproporcionado de vehículos que no fue diseñada para absorber. Y cada día que pasa, aumenta el riesgo.

Los vecinos lanzan un mensaje claro y urgente:
“Exigimos la instalación inmediata de un sistema regulador de velocidad y semáforos. No queremos más víctimas.”