
El Partido Popular de Gran Canaria calificó la licitación desierta de la reforma del Estadio como “el mayor fracaso licitador en la historia de la institución insular”, una frase recogida literalmente en el documento:
“la licitación desierta de la reforma del Estadio de Gran Canaria constituye el mayor fracaso licitador en la historia de la institución insular”.
El portavoz insular, Ángel Sabroso, aseguró que este episodio certifica 12 años de parálisis en las grandes políticas e infraestructuras de la isla y evidencia “la incapacidad del actual gobierno insular para ejecutar los proyectos estratégicos que Gran Canaria necesita”.
El PP reclama volver a licitar la obra con precios ajustados, plazos cumplibles y penalizaciones razonables, además de dividir la actuación por fases para priorizar los requisitos del Mundial. Sabroso incluso plantea estudiar una solución temporal con la UD Las Palmas para liberar el Estadio durante los trabajos, recordando que:
“Sacar temporalmente a la UD Las Palmas del recinto no puede ser un tabú”.
La formación popular vincula este caso a un modelo político agotado, citando la anulación del PIO, la situación de los ecoparques, el colapso de la GC‑1 y la GC‑3, la falta de liderazgo en vivienda y la ausencia de planificación ante el fin de la concesión del transporte regular. Según Sabroso, el coste final del Estadio superará los 250 millones de euros y el gobierno insular “no lo dice con claridad por miedo al rechazo”.
El PP anuncia que trabaja en una propuesta de unión del centroderecha basada en gestión, prioridades claras y hechos tangibles frente a “una década de anuncios sin resultados”.
