El Soplón: Telde afina el oído: vienen sirenas
Cuando el urbanismo huele a quemado, los primeros en oírlo son los que ya han pasado por el fuego

Telde vuelve a sonar a expediente, a notificación urgente y a esas palabras que aquí ya forman parte del paisaje: reparcelación ilegal, suelo rústico, Seprona, corte de suministros. Esta vez el escenario es Lomo Cabezo–Llanos de Madrid, donde Urbanismo ha ordenado cerrar el grifo —literalmente— a varias parcelas que habían brotado como setas: sin permiso, sin control y sin más legitimidad que la vieja costumbre de mirar hacia otro lado.
Pero lo que realmente inquieta no es el corte de agua. Es el eco.
Porque este expediente, iniciado en 2021 y resuelto ahora, suena demasiado parecido a otro que todavía colea en los juzgados: el Caso Reparcelaciones, donde figuran imputados un exalcalde, funcionarios y personal de la empresa pública de agua. Y cuando dos historias comparten actores, escenarios y modus operandi, lo normal es que los investigadores vuelvan a afinar el oído.
En Telde, cuando el Seprona aparece en escena, no suele venir solo. Y cuando Urbanismo empieza a tirar del hilo, a veces el ovillo trae nombres que ya conocemos. Por eso, más de uno debería ir preparándose: porque cuando las parcelas ilegales empiezan a hablar, lo hacen en estéreo. Y lo que viene ahora no serán precisamente buenas noticias.
Que nadie se sorprenda si en las próximas semanas la ciudad escucha sirenas. No las de los cuentos. Las otras.
