Fisaldo reúne a 23.000 visitantes en Agüimes y reabre el debate sobre el modelo ferial del Cabildo
La afluencia, equivalente al 2,6% de la población de Gran Canaria, plantea dudas sobre la eficacia del formato y la estrategia insular

Fisaldo, la Feria de las Oportunidades, cerró este domingo su 26.ª edición con más de 23.000 visitantes en el Recinto Ferial de Agüimes. Aunque la organización destaca que se trata de un “buen resultado”, la cifra —que representa apenas el 2,6% de la población residente en Gran Canaria, estimada en 879.000 habitantes según el INE— reabre el debate sobre la capacidad real del evento para atraer público y dinamizar el comercio local.
La feria reunió a casi 70 comercios que ofrecieron productos fuera de temporada con descuentos especiales. La consejera de Desarrollo Económico, Industria, Comercio y Artesanía, Minerva Alonso, valoró positivamente el respaldo del público y el papel de Fisaldo como escaparate para el pequeño y mediano comercio. Sin embargo, la asistencia queda por debajo de las cifras históricas registradas en ediciones anteriores celebradas en INFECAR, donde se alcanzaron entre 35.000 y 50.000 visitantes.
El traslado del evento a Agüimes, la evolución del consumo hacia plataformas digitales y la saturación de formatos feriales similares han alimentado la percepción de que el modelo necesita una revisión. Entre los asistentes, comerciantes y parte del sector se repite la idea de que la fórmula se ha quedado corta y que la institución insular debe actualizar la estrategia para recuperar el atractivo que Fisaldo tuvo en sus mejores años.
Durante los cinco días de feria, el público pudo acceder a artículos de moda, calzado, joyería, tecnología, decoración y motor, además de disfrutar de actuaciones musicales de Los Salvapantallas, Stefan Navarro y Fijo Discontinuo, y de una zona de restauración con food-trucks. También se sortearon 30 cheques regalo de 100 euros en Dinero Fisaldo, canjeables en los comercios participantes.
Alonso adelantó que Infecar trabaja ya en la próxima edición, con el objetivo de “continuar fidelizando a la población de Gran Canaria con el comercio de proximidad”. No obstante, los datos de asistencia y la respuesta del público apuntan a la necesidad de repensar el formato para evitar que la feria pierda relevancia en el calendario insular.
