Indignación en Jinámar por un vendedor de helados que descargó escombros en un contenedor doméstico
Las imágenes, grabadas en el mercadillo dominical, muestran a un operario vaciando un saco de restos de obra en un contenedor no autorizado, lo que ha desatado críticas vecinales y peticiones de sanción.
La indignación ha estallado entre los usuarios del mercadillo de los domingos y los vecinos de Jinámar tras la difusión de unas imágenes en redes sociales donde se observa cómo un trabajador de un conocido puesto de helados descarga un saco de escombros desde la propia furgoneta y lo deposita en un contenedor destinado a residuos domésticos.
El gesto, captado a plena luz del día y en una zona muy transitada, ha sido interpretado por los residentes como un acto de incivismo y falta de respeto hacia el barrio, que ya arrastra numerosos problemas relacionados con vertidos ilegales de escombros y enseres. Muchos vecinos denuncian que este tipo de comportamientos se repiten en distintos puntos del municipio y reclaman medidas más firmes.
Las críticas se han multiplicado en redes sociales, donde numerosos usuarios exigen que, al estar identificado el vehículo, se tramite una denuncia para sentar un precedente y frenar estas prácticas. “Telde tiene que cambiar, y si hace falta mano dura, que se aplique”, expresan algunos vecinos, recordando que en los últimos meses se han acumulado quejas por vertidos incontrolados tanto en este barrio como en otros puntos del municipio.
El episodio reabre el debate sobre la necesidad de reforzar la vigilancia, mejorar la gestión de residuos y sancionar de forma más contundente a quienes utilizan los espacios públicos como vertederos improvisados.

