La denuncia que podría destapar el secreto peor guardado de Telde
Un catedrático de FP jubilado, con una pensión envidiable y una actividad que no debería ejercer, se acerca a un punto de no retorno

En Telde empieza a circular un rumor que ya no cabe en los pasillos. Un catedrático de Formación Profesional, oficialmente retirado y con una jubilación que muchos firmarían sin pestañear, lleva años actuando como si su retiro fuera un simple trámite burocrático. Continúa moviéndose, opinando, presionando y jugando a periodista sin serlo, como si las normas aplicaran solo a los demás.
Mientras él seguía con su rutina de “informador omnipresente”, alguien decidió observarlo con calma. Y no hablamos de un observador cualquiera, sino de alguien que ha ido reuniendo cada pieza, cada gesto, cada contradicción. Un trabajo silencioso, meticuloso… y aparentemente terminado.
Lo interesante no es solo lo que hacía, sino cómo lo hacía. Porque no es habitual ver a un jubilado con una pensión tan cómoda dedicarse con tanta insistencia a actividades que, en teoría, ya no puede ejercer. Y claro, en un municipio donde todo se comenta, la pregunta ya no es si llama la atención, sino a quién.
Hay quien dice que este personaje siempre supo moverse entre la política y el pseudo-periodismo con una soltura que rozaba lo inexplicable. Pero los tiempos cambian, y las sombras que antes lo protegían ya no parecen tan densas.
Ahora, lo único que falta por saber es qué pieza del dominó caerá primero. Y cuando eso ocurra, será imposible fingir sorpresa.
