
Un total de 33 agentes de la Policía Local de Telde en prácticas han hecho público su malestar por la situación administrativa en la que se encuentran, después de más de diez meses de espera para ser nombrados funcionarios de carrera. Los agentes aseguran haber completado las más de 1.200 horas de prácticas obligatorias por ley, pero continúan sin una resolución definitiva que cierre su proceso formativo y consolide su situación profesional.
En un comunicado dirigido a la ciudadanía, los policías expresan su “profunda tristeza y desengaño”, recordando que el retraso afecta directamente a 33 familias que dependen de un trámite reglado que —según subrayan— debió resolverse hace meses. La incertidumbre, afirman, está generando un desgaste emocional y profesional que consideran injustificado.
El colectivo critica también la falta de explicaciones del grupo de gobierno municipal, asegurando que han solicitado información directa al alcalde sin obtener respuestas claras sobre el estado del expediente. Esta ausencia de comunicación, sostienen, incrementa la sensación de inseguridad administrativa y falta de respeto institucional.
Los agentes apuntan además a la posibilidad de que el retraso esté relacionado con tiempos políticos o decisiones de carácter institucional, algo que rechazan tajantemente. Defienden que el cuerpo policial debe mantenerse al margen de cualquier estrategia partidista y advierten de que esta situación está llevando a algunos a valorar solicitar traslado a otros municipios.
Pese a ello, insisten en que su intención es seguir prestando servicio en Telde, reclamando únicamente el cumplimiento de los procedimientos administrativos previstos y una resolución definitiva que ponga fin a este “limbo” que —según denuncian— no se debe a fallos de los agentes, sino a la falta de cierre formal del expediente por parte del Ayuntamiento.
Mientras tanto, la ciudadanía continúa denunciando públicamente dejadez de funciones y falta de presencia policial en la calle, lo que añade presión a un cuerpo ya tensionado por conflictos internos, impagos de horas extra y falta de efectivos
