“Milagro en Santa Catalina”

Debe de existir un santo patrono de los regresos oportunos, y seguramente vive empadronado en Telde. Porque, mira tú por dónde, Sergio Ramos —el exconcejal, exsenador, exvicealcalde y ex de casi todo— reapareció en el Hotel Santa Catalina con una salud tan espléndida que ni los asistentes al acto de Mariano Rajoy pudieron evitar el comentario: “Pues no se le ve tan mal, oye.”
Recordemos que Ramos abandonó la política en noviembre de 2024 por motivos de salud, tras episodios de desmayos y un diagnóstico que, según él, no le permitía seguir el ritmo institucional. Y sin embargo, ahí estaba: firme, elegante, presentando al expresidente del Gobierno como si nunca hubiera soltado el bastón de mando. Ni un mareo, ni un titubeo, ni una silla cerca “por si acaso”. Nada. Salud de hierro. Casi olímpica.
Rajoy, por su parte, presentó El arte de gobernar, un título que en Canarias siempre suena a ciencia ficción. Pero lo verdaderamente artístico fue ver cómo Ramos, que se había retirado “por completo” de la actividad política, reaparecía en un acto político… para hablar de política… delante de políticos… y presentado por políticos. Cosas de la vida.
La escena tenía un aire de reencuentro familiar: Rajoy hablando de prudencia institucional, empresarios preguntando por la economía, y Ramos demostrando que, cuando uno quiere, la salud mejora justo a tiempo para un buen photocall. Un milagro digno de estudio clínico.
Entre los asistentes, la vicealcaldesa de Telde, María González Calderín, seguramente tomando nota: en política, nadie se va del todo. Algunos simplemente hacen un intermedio.
Y así, entre aplausos, libros firmados y sonrisas fotogénicas, quedó claro que en Canarias no solo tenemos buen clima: también tenemos recuperaciones médicas que ni en Houston.
El Faro
Collage: TA
