Morales exculpa a Aquanaria y deja en el aire la responsabilidad del vertido que afectó a Telde

El presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, ha dado un giro relevante en el caso del vertido que contaminó el litoral este de la isla y provocó la muerte masiva de peces en las jaulas marinas de Melenara. En declaraciones públicas, Morales afirmó que la última inspección de la Dirección General de Pesca del Gobierno de Canarias confirma que las instalaciones acuícolas se encuentran “en estado óptimo” y que, según ese informe, “la acuicultura no tiene que ver con lo sucedido”.
La afirmación supone, de facto, cerrar la puerta a la posibilidad de que Aquanaria sea la responsable del episodio, pese a que la empresa fue la primera en denunciar un vertido “extraño y de apariencia química” procedente de un emisario cercano a sus jaulas, que acabó con 2.500 toneladas de lubinas y generó pérdidas millonarias.
Morales insistió en que “necesitamos saber qué produjo el vertido que contaminó a los peces de las jaulas” y reclamó que el informe que elabora la Fiscalía de Medio Ambiente “transparente lo que ha sucedido”. La Fiscalía abrió diligencias el 17 de octubre y solicitó a los ayuntamientos afectados —entre ellos Telde— los resultados de las muestras tomadas y la relación de playas que tuvieron que cerrarse.
El presidente del Cabildo no mencionó directamente a ninguna administración local, pero al descartar a Aquanaria y recordar que el origen del vertido está en un emisario, la responsabilidad queda inevitablemente apuntando hacia las infraestructuras municipales de saneamiento, cuya gestión corresponde a los ayuntamientos.
El caso sigue bajo investigación, pero las palabras de Morales reordenan el tablero político y técnico:
si Aquanaria queda fuera, alguien tendrá que explicar qué falló, dónde y por qué.
detelde.es
