Ojeda y las farolas
El Soplón no carga contra nadie, pero sí señala lo evidente: la obsesión de un profesor de FP retirado por el alumbrado público eclipsa la verdadera actualidad de Telde
En Telde pasan cosas todos los días: obras, proyectos, decisiones políticas, problemas reales, avances, retrocesos, debates…
Pero para Ojeda, lagunero de origen y residente en Telde desde hace años, todo eso parece secundario frente a su gran pasión: las farolas.
Este profesor de Formación Profesional retirado ha convertido el alumbrado público en su tema estrella. Cada bombilla fundida, cada apagón, cada poste torcido se transforma en una “queja ciudadana” que aparece con una puntualidad casi matemática. Y, curiosamente, siempre apunta hacia el mismo concejal: Juan Francisco Artiles.

Y aquí es donde El Soplón levanta la ceja.
No porque tenga nada contra Ojeda —que quede claro— sino porque llama la atención que alguien dedique tanto esfuerzo a un único asunto, mientras deja de lado lo que realmente debería importar: contar la actualidad de Telde tal y como ocurre, no filtrada por obsesiones personales ni por denuncias repetidas hasta el cansancio.
Además, este patrón no es nuevo.
Antes del alumbrado, su fijación fue Aguas de Telde y otro concejal.
Ahora, el foco —o la farola— está sobre Elecnor, la concesionaria del servicio.
Y muchos en la ciudad se preguntan, sin mala intención pero con lógica:
¿Por qué tanta insistencia en lo mismo, siempre en la misma dirección, y siempre con el mismo tono?
No se trata de atacar a Ojeda.
Se trata de señalar que cuando alguien convierte un servicio municipal en su cruzada personal, cuando repite el mismo mensaje día tras día y cuando ignora la actualidad real del municipio, es normal que la ciudadanía se pregunte qué está pasando.
Mientras tanto, Telde sigue avanzando, con luces y sombras.
Y El Soplón seguirá alumbrando lo que de verdad importa.
