Oleada de contenedores quemados en Telde: el incivismo vuelve a golpear al municipio ante la pasividad de quienes lo presencian
La quema reiterada de mobiliario urbano deja un nuevo episodio nocturno y un coste de 3.900 euros para las arcas públicas, mientras crece la indignación por la falta de denuncias vecinale

La pasada madrugada, Telde volvió a despertar con la misma imagen que, por desgracia, se ha vuelto demasiado habitual en los últimos años: contenedores municipales reducidos a un amasijo de plástico quemado, restos calcinados en la vía pública y operarios de limpieza trabajando desde primera hora para devolver la normalidad a la zona.
Según ha informado la Concejalía de Limpieza, el incendio de varios contenedores —presuntamente provocado de manera intencionada— ha generado un nuevo gasto de 3.900 euros, entre reposición del mobiliario urbano, retirada de residuos, limpieza del pavimento y reparación de los daños ocasionados.
El episodio no es aislado. En los últimos años, el municipio ha registrado decenas de contenedores quemados, un patrón que preocupa tanto por su impacto económico como por el riesgo que supone para viviendas, vehículos y peatones. Desde el área municipal se insiste en que estos actos vandálicos no solo destruyen bienes públicos, sino que ponen en peligro vidas.
Pero si algo indigna especialmente a la Concejalía es la ausencia total de denuncias vecinales. A pesar de que estos hechos ocurren en zonas residenciales, en horarios donde siempre hay movimiento y ruido, “nadie ve nada”. Una situación que, según fuentes municipales, resulta incomprensible y alimenta la sensación de impunidad de quienes cometen estos actos.
El Ayuntamiento recuerda que la colaboración ciudadana es esencial para frenar esta escalada de incivismo. “No es normal que se estén quemando tantos contenedores en Telde y que nunca haya un testigo, una llamada o una denuncia”, señalan desde el área. “El silencio también tiene un coste, y lo estamos pagando entre todos”.
Mientras tanto, los operarios continúan trabajando para retirar los restos calcinados y sustituir los contenedores destruidos, en una labor que se repite con demasiada frecuencia y que desvía recursos que podrían destinarse a mejorar otros servicios públicos.
La Concejalía hace un llamamiento firme a la ciudadanía: proteger el mobiliario urbano es responsabilidad de todos, y denunciar estos actos es la única forma de evitar que sigan ocurriendo.
