
La escena vuelve a repetirse en pleno corazón de San Gregorio: un vehículo estacionado en un lugar imposible, en una zona peatonalizada, delante de comercios y bajo la mirada atónita de quienes pasan. “Ya lo que nos faltaba por ver”, comenta una vecina que presencia la situación. Y no es para menos.
Los residentes aseguran que la falta de respeto hacia la Policía Local de Telde ha alcanzado niveles nunca vistos. Cada vez son más los conductores que aparcan donde les da la gana, sin temor a sanciones, sin temor a ser corregidos, sin temor a nada. La sensación general es que la autoridad se ha evaporado.
“Antes, al menos, había un mínimo de vergüenza. Ahora aparcan en aceras, pasos peatonales, zonas de carga, esquinas… y encima te miran como si el problema lo tuvieras tú”, lamenta un comerciante de la zona.
La pregunta que se repite entre los vecinos es directa: ¿dónde está la Policía Local? No porque no existan agentes, sino porque —según denuncian— no actúan, no intervienen, no corrigen, no sancionan. Y cuando la ciudadanía percibe que no hay consecuencias, la ley deja de existir en la práctica.
La imagen del coche estacionado en un punto prohibido no es un caso aislado: es el reflejo de un descontrol creciente. Y lo más preocupante es que, para muchos, ya se ha normalizado.
