Roxana Orellana junto a Francisco Verde mantienen vivas las berreras de Telde mientras las instituciones ponen el foco en La Solana

La visita del Cabildo, el Ayuntamiento y la ULPGC reconoce la importancia del berro, pero el corazón del cultivo sigue en manos de quienes lo trabajan cada día

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Roxana Orellana junto a Francisco Verde mantienen vivas las berreras de Telde mientras las instituciones ponen el foco en La Solana

Las berreras de La Solana, en Telde, recibieron este martes la visita del presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, acompañado por representantes del Ayuntamiento y de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. La jornada institucional puso en valor la relevancia del berro en la economía agrícola insular, pero quienes realmente sostienen este patrimonio vivo son Roxana Orellana junto y Francisco Verde responsables de que estas estructuras tradicionales sigan produciendo como hace más de un siglo.

Ambos, vinculados a la actividad agrícola a través de la empresa local Verde Orellana Gestiones Inmobiliarias, han logrado mantener en funcionamiento una de las explotaciones más activas de La Solana, combinando técnicas heredadas con mejoras adaptadas a las exigencias actuales del cultivo.

Un reconocimiento institucional que llega a un sector que nunca ha dejado de trabajar

Durante la visita, el presidente del Cabildo destacó que Telde concentra alrededor de cinco hectáreas de producción de berro y más de 20.000 kilos mensuales, lo que la convierte en la principal zona productora de Gran Canaria. El alcalde, Juan Antonio Peña, subrayó la necesidad de visibilizar un producto que, pese a su arraigo, sigue siendo poco conocido fuera del ámbito local. El rector de la ULPGC, Lluís Serra, recordó además el valor nutricional del berro y la complejidad técnica de su cultivo, que exige agua de gran calidad y baja temperatura.

Sin embargo, quienes mejor conocen esos retos son Roxana y Francisco, que día tras día mantienen el flujo de agua, reparan las estructuras, limpian los tajos y sostienen un sistema agrícola que depende tanto de la naturaleza como de la constancia humana.

Las berreras: un patrimonio que sobrevive gracias a manos concretas

Las berreras —o nateras— son estructuras tradicionales de piedra y barro diseñadas para mantener una corriente continua de agua, imprescindible para el crecimiento del berro. Aunque muchas han evolucionado hacia sistemas más modernos, La Solana conserva aún parte de su esencia histórica gracias a agricultores que se niegan a dejar morir esta técnica.

En ese esfuerzo destacan Roxana y Francisco, que han logrado mantener vivas parcelas que requieren:

  • control permanente del caudal,

  • mantenimiento manual diario,

  • adaptación a cambios climáticos,

  • y un conocimiento profundo del terreno y del agua.

Su trabajo ha permitido que La Solana siga siendo un referente insular y que el cultivo mantenga su identidad pese a las dificultades, especialmente la disponibilidad de agua de calidad.

Telde, capital del berro gracias a quienes lo cultivan

La zona produce cerca de 300.000 kilos anuales, consolidándose como uno de los enclaves más importantes de Gran Canaria. Pero detrás de cada cifra hay un esfuerzo silencioso que no siempre aparece en los discursos oficiales. El impulso de agricultores como Roxana y Francisco ha sido clave para que el berro siga presente tanto en la gastronomía tradicional como en propuestas culinarias contemporáneas.

Jornadas del Berro 2026: tradición, divulgación y producto local

La programación continúa esta semana con clases magistrales, charlas técnicas, jornadas gastronómicas y un mercadito agrícola en San Gregorio, donde productores locales —incluidos los berreros de Telde— ofrecerán berros y productos asociados al potaje tradicional.