Telde aumenta el dinero para horas extra mientras crecen las quejas por el mal funcionamiento de la administración

La decisión del Ayuntamiento de Telde de aprobar 684.591,15 euros en gratificaciones para 2026 —de los que 634.591,15 euros irán a la Policía Local— llega en un contexto en el que las quejas ciudadanas por el mal funcionamiento de los servicios públicos no dejan de crecer.
Aunque el consistorio defiende que adelantar este trámite permitirá agilizar el pago de horas extraordinarias, la realidad que describen los vecinos es muy distinta: una administración lenta, saturada y con servicios esenciales que no responden.
Quejas constantes por trámites que no avanzan
Los canales oficiales del Ayuntamiento reciben de forma continua reclamaciones y sugerencias sobre el funcionamiento de los servicios municipales. El propio consistorio reconoce que existe un flujo constante de quejas a través del Buzón de Consultas, Quejas y Reclamaciones, donde los ciudadanos denuncian retrasos, falta de respuesta y dificultades para completar trámites básicos.
Además, plataformas externas como EasyFeedback muestran que las quejas hacia el Ayuntamiento se registran a diario, reflejando un malestar sostenido entre los usuarios que intentan resolver gestiones municipales sin éxito.
El Registro Civil, símbolo del colapso
Uno de los ejemplos más claros del deterioro administrativo es el Registro Civil del Juzgado de Telde, donde los ciudadanos denuncian desde hace meses que el sistema de cita previa “no funciona correctamente”, con falta de citas, fallos en la plataforma online y una atención que no ofrece soluciones. Estas quejas fueron recogidas por medios locales como Telde Actualidad en enero de 2025, evidenciando un problema estructural que sigue sin resolverse.
Una Policía Local con más horas extra… pero poca presencia en la calle
La Policía Local es el cuerpo que más horas extraordinarias acumula y, sin embargo, la percepción ciudadana es que su presencia en los barrios es mínima. La ampliación de la partida económica contrasta con la sensación de abandono en zonas donde el tráfico, los ruidos, los botellones y los conflictos vecinales quedan sin atender.
Un modelo que no está funcionando
La aprobación acelerada de estas gratificaciones pretende dar una imagen de eficiencia administrativa. Pero el problema de fondo es otro:
Telde no está funcionando al ritmo que necesita su ciudadanía.
Los retrasos, la falta de personal operativo, la ausencia de control y la desconexión entre los servicios municipales y la realidad diaria han convertido la gestión pública en un laberinto para los vecinos.
Mientras no se aborde la raíz del problema —la falta de eficacia en la administración y la necesidad de reorganizar servicios clave—, inyectar más dinero en horas extra no resolverá la parálisis que sufre la ciudad.
detelde.es
