Telde Cambia la Hora deja calles vacías y comercios con pérdidas pese al triunfalismo oficial

Vecinos y empresarios denuncian que la actividad se concentró solo en la plaza de San Gregorio mientras el resto del casco comercial permaneció desierto

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Telde Cambia la Hora deja calles vacías y comercios con pérdidas pese al triunfalismo oficial

La última edición de Telde Cambia la Hora ha generado un notable malestar entre comerciantes y ciudadanos, que han trasladado a esta redacción una percepción muy distinta a la que recoge la nota oficial del Ayuntamiento. Aunque el Gobierno local habla de “miles de personas” y de una “jornada de dinamización ejemplar”, la realidad vivida en las calles de San Gregorio fue otra: actividad concentrada únicamente en la plaza y un casco comercial prácticamente vacío.

Varios establecimientos situados fuera del núcleo central aseguran haber registrado pérdidas, tras haber reforzado personal y ampliado horarios ante la promesa de una afluencia masiva que finalmente no llegó. Algunos incluso optaron por cerrar antes de lo previsto ante la falta de movimiento.

La coincidencia del evento con la cabalgata del Carnaval de Maspalomas —uno de los actos más multitudinarios de la isla— también ha sido señalada como un error de planificación que restó público de manera evidente. Aun así, la comunicación institucional evitó cualquier referencia a esta circunstancia.

Vecinos que se han puesto en contacto con esta redacción cuestionan la continuidad de un modelo basado en “fiesta tras fiesta” sin resultados reales para la zona comercial abierta. “¿Van a seguir gastando dinero para que "los de siempre se hagan agosto?”, lamenta uno de ellos, en referencia a la falta de impacto económico en el comercio local.

Mientras la plaza de San Gregorio sí logró reunir a un grupo numeroso durante los conciertos, las calles aledañas —que deberían beneficiarse de la dinamización— permanecieron prácticamente desiertas. Una imagen que contrasta con ediciones anteriores, donde el flujo de personas se extendía por todo el casco comercial.

Comerciantes y ciudadanos coinciden en que la fórmula está agotada y que la zona comercial abierta necesita una estrategia real, no solo eventos puntuales. La pregunta que muchos se hacen es clara:
¿Está funcionando realmente este modelo o se está sosteniendo únicamente a base de titulares?