OPINIÓN / Telde cumple hoy 675 años…y se queda muy lejos de lo que merecía
La ciudad festeja hoy una de las fechas más importantes de su historia con una programación que sabe a poco si se compara con aniversarios anteriores

Hoy Telde cumple 675 años.
No se trata de una fecha cualquiera. Hablamos de una de las ciudades históricas más importantes de Canarias, de la primera sede episcopal del Archipiélago y de un municipio que ha desempeñado un papel fundamental en la historia de Gran Canaria desde aquel 7 de noviembre de 1351 en que se rubricó la bula papal Coelestis Rex Regum.
Sin embargo, la sensación que flota entre muchos vecinos es que una efeméride tan extraordinaria merecía mucho más.
Porque una cosa es celebrar un aniversario y otra convertirlo en un acontecimiento ciudadano capaz de movilizar a toda una ciudad.
Durante este año se han desarrollado actos vinculados al 675 aniversario. La Romería de San Juan, la Noche de San Juan, la Bajada del Cristo, la participación en la Ofrenda del Pino, un concierto extraordinario de la Orquesta Filarmónica o la propia gala de Honores y Distinciones han sido presentados como parte de la conmemoración.
Pero la realidad es que muchos de esos eventos ya formaban parte habitual del calendario festivo de la ciudad.
Lo que muchos echan en falta son iniciativas creadas expresamente para celebrar los 675 años de Telde.
¿Dónde estuvo el gran concurso fotográfico sobre la ciudad?
¿Dónde el certamen de pintura?
¿Dónde la convocatoria literaria?
¿Dónde las exposiciones históricas en los barrios?
¿Dónde las publicaciones especiales para los centros educativos?
¿Dónde las conferencias permanentes sobre la historia local?
La comparación con el 650 aniversario resulta inevitable. Aquella conmemoración dejó iniciativas culturales específicas como el ciclo de conferencias "Letras a Telde, 1351-2001", con participación de especialistas y la posterior publicación de sus trabajos, generando un legado que aún hoy puede consultarse.
Por eso sorprende que veinticinco años después, con más medios de comunicación, más recursos tecnológicos y más posibilidades de difusión, la huella pública del 675 aniversario parezca mucho más discreta.
Ni siquiera faltaron voces de advertencia. El propio cronista oficial de la ciudad, Antonio María González Padrón, lamentaba recientemente que esta efeméride pudiera pasar "sin pena ni gloria" por la ausencia de iniciativas capaces de aportarle "reconocimiento, brillo y esplendor".
Esta noche habrá reconocimientos, medallas y homenajes. Todos merecidos y respetables.
Pero el verdadero protagonista debería ser Telde.
Una ciudad que cumple 675 años una sola vez en su historia.
Y muchos teldenses tienen la sensación de que una ocasión tan excepcional merecía convertirse en un acontecimiento inolvidable y no simplemente en una fecha más del calendario institucional.
