Telde y la cultura del “todo vale”: cuando la autoridad se evapora y la calle lo nota
La ciudadanía denuncia un descontrol creciente, la Policía Local no actúa y crece la percepción de que desde la Jefatura se evita tomar decisiones firmes para no generar conflictos

En Telde se ha instalado una frase que antes sonaba exagerada y ahora se escucha con inquietante normalidad: “La gente se ríe de la Policía Local.” No es un comentario aislado ni una crítica puntual. Es el reflejo de una percepción social que se ha extendido por barrios, comercios y conversaciones cotidianas: la sensación de que la autoridad municipal se ha debilitado hasta el punto de volverse irrelevante en la práctica.
Las escenas se repiten cada día. Vehículos aparcando sobre aceras estrechas, bloqueando pasos peatonales, ocupando espacios que pertenecen a quienes caminan. Lugares donde cualquier persona —un mayor, un niño, alguien con movilidad reducida— debería transitar con seguridad, convertidos en improvisados aparcamientos. Y lo más preocupante: la Policía Local pasa, observa… y no interviene.
La ciudadanía lo ve. Lo comenta. Lo critica. Y empieza a asumir que en Telde la norma existe solo en el papel.
