TELDENAMORA deja un reguero de indignación empresarial y un aviso claro de cara a las urnas
El contrato de 80.000 € a una empresa de Madrid y el pobre resultado del evento tensan el clima político en Telde

TELDENAMORA no solo ha dejado actividades vacías y una pista de “hielo” sintético como principal reclamo. Ha dejado algo mucho más serio: un profundo malestar entre el tejido empresarial de Telde, que se siente ignorado, despreciado y utilizado como excusa para justificar un gasto difícil de explicar.
La adjudicación del evento a SPORTMADNESS EXPANSION S.L., una empresa de Madrid dedicada a consultoría y eventos deportivos, ha sido la gota que colmó el vaso. Empresarios locales —que llevan años trabajando en producción cultural, animación, ferias y dinamización comercial— no entienden cómo la concejala Nayra Navarro pudo decidir que en Telde, con más de cien mil habitantes, “no hay nadie capaz” de organizar un evento así.
El resultado, además, ha sido pobre: actividades casi vacías, una pista sintética vendida como hielo, talleres infantiles repetidos y un ambiente que en nada se parecía a un evento para “enamorados”. Para muchos comerciantes, TELDENAMORA ha sido un insulto a la inteligencia y al bolsillo de la ciudad.
Y ahora, con las elecciones acercándose, el mensaje en la calle es cada vez más claro: la gente no olvida quién gestiona el dinero público como si nadie estuviera mirando. El enfado empresarial —el mismo sector que sostiene la economía local— puede convertirse en un factor decisivo cuando llegue el momento de votar.
TELDENAMORA pretendía enamorar. Pero lo que ha conseguido es despertar un cabreo monumental y un recordatorio evidente: en Telde, la paciencia tiene límite… y las elecciones están a la vuelta de la esquina.
