
La mañana de este miércoles dejó una de las peores noticias ferroviarias de los últimos años en España. Dos trenes de pasajeros, un AVE de Renfe y un convoy de Iryo, colisionaron en las inmediaciones de Urda y Los Yébenes, en la provincia de Toledo, provocando el descarrilamiento de varios vagones y la caída de algunos de ellos por un terraplén.
Los servicios de emergencia movilizaron ambulancias, helicópteros sanitarios, bomberos, Guardia Civil y efectivos de Protección Civil para atender a las víctimas y coordinar las labores de rescate. La circulación de la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía quedó suspendida en ambos sentidos tras el accidente.
Las primeras investigaciones apuntan a que el tren AVE habría alcanzado por detrás al convoy de Iryo cuando ambos circulaban en dirección sur. Las autoridades trabajan para esclarecer las causas exactas del siniestro.
A medida que avanzaban las tareas de rescate seguían actualizándose los datos sobre víctimas y heridos, mientras responsables políticos y administraciones suspendían sus agendas para seguir la evolución de la tragedia y mostrar su apoyo a los afectados.
Las imágenes difundidas desde la zona muestran la magnitud del impacto y la complejidad de unas labores de rescate que continúan desarrollándose en un amplio dispositivo de emergencia.



