Turcón presume de turismo ambiental en Europa mientras Gran Canaria arde, se contamina y se degrada sin su denuncia
El colectivo ecologista celebra una ruta por cuatro países mientras el Ecoparque del Sur sigue en llamas, los barrancos se llenan de basura, empresas vierten residuos al mar y las playas permanecen desprotegidas
Turcón Ecologistas en Acción ha difundido con entusiasmo su última expedición por Alemania, Austria, Eslovaquia y Hungría, un viaje de once días que incluye visitas a seis enclaves Patrimonio Mundial y actividades de “interpretación del patrimonio” y “convivencia intercultural”. Sin embargo, la realidad ambiental de Gran Canaria contrasta de forma contundente con esta imagen idílica.
Mientras el colectivo recorre el Danubio, el Ecoparque del Sur continúa ardiendo, generando emisiones y riesgos para la salud pública sin que Turcón haya impulsado denuncias, informes ni presión institucional. A la vez, los barrancos de la isla siguen convertidos en vertederos, con escombros, electrodomésticos y residuos industriales acumulándose sin control.
La situación es aún más grave en la costa: empresas continúan vertiendo residuos al mar, episodios de contaminación se repiten y las playas permanecen sin protección ni seguimiento ambiental real. Pese a ello, el grupo ecologista centra su actividad pública en viajes internacionales y actividades recreativas lejos de los problemas urgentes del territorio que dicen defender.

El contraste entre la inacción local y la actividad turística internacional ha generado críticas crecientes entre vecinos y colectivos que consideran que Turcón ha abandonado su papel histórico de vigilancia y denuncia para convertirse en un club excursionista con discurso ambiental.

