Un colector roto, otra alarma ambiental en Telde

Actualidad
Un colector roto, otra alarma ambiental en Telde

La escena se repite con una inquietante familiaridad: un barranco convertido en desagüe, un olor que no admite excusas y una ciudadanía que ya no compra explicaciones rápidas. El vertido de aguas fecales en el Barranco de Silva no es un incidente aislado ni un susto puntual. Es la confirmación de que el sistema de saneamiento de Telde está funcionando al límite —y a veces, directamente, no está funcionando.

La rotura del colector que baja desde El Goro ha dejado al descubierto algo más que un tubo deteriorado. Ha expuesto un modelo que acumula tensiones, averías y parches, mientras la costa aún no se recupera del golpe reputacional del último cierre de playas. Cada nuevo vertido, cada riachuelo maloliente, cada imagen que circula por redes sociales erosiona un poco más la confianza pública.

El Ayuntamiento asegura que el bypass provisional estará operativo en horas. Bien. Pero la pregunta que late en la calle es otra: ¿cuántas veces más vamos a depender de soluciones provisionales para problemas estructurales? Porque cuando un colector cede, no solo se rompe una tubería. Se rompe la sensación de seguridad ambiental de un municipio que vive de su costa, de su territorio y de su imagen.

Silva vuelve a ser noticia, y no por un proyecto, una mejora o una recuperación. Vuelve por un vertido. Y eso, en un municipio que ya ha sufrido demasiado por la mala gestión del agua residual, debería encender todas las alarmas.

Telde no puede permitirse normalizar lo anormal. Ni resignarse a que cada avería acabe en un barranco, una playa o un titular. La ciudadanía merece un sistema que funcione siempre, no solo cuando no se rompe. Y merece, sobre todo, que se hable claro: si la red está saturada, si la EDAR va al límite, si los colectores necesitan renovación urgente, es momento de decirlo y actuar.

Porque cada vertido que llega al barranco es un recordatorio incómodo de algo que ya sabemos: cuando el saneamiento falla, no falla en silencio. Y Telde ya no está para más sobresaltos.

detelde.es