Un tirón de orejas a la actual corporación del Ayuntamiento de Telde

Julio César González Padrón reclama guías turísticos profesionales y una mayor apuesta institucional por el patrimonio histórico, cultural y paisajístico de la ciudad

Por Julio González Padrón
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Un tirón de orejas a la actual corporación del Ayuntamiento de Telde

Este fin de semana tuve la satisfacción de mostrar a un amigo alemán buena parte del territorio que conforma el municipio de Telde. Al finalizar nuestra visita cultural y paisajística, mi acompañante, catedrático de Historia en la Universidad de Hamburgo, se mostraba sorprendido de que, pese a llevar años pasando los inviernos en Canarias, nadie le hubiera enseñado ni explicado, desde las instituciones, la riqueza histórica y patrimonial de esta ciudad.

Su sorpresa me hizo reflexionar una vez más sobre una cuestión que considero fundamental: ¿cómo es posible que Telde, con su extraordinario patrimonio y su historia centenaria, continúe siendo una gran desconocida para tantos visitantes e incluso para muchos de sus propios habitantes?

Con aproximadamente 650 años de historia, Telde ocupa un lugar destacado en el pasado de Gran Canaria y del Archipiélago. Sin embargo, considero que las distintas corporaciones municipales y las instituciones insulares no han prestado, durante décadas, toda la atención que merece su promoción cultural y turística.

Conviene reconocer, eso sí, el trabajo altruista que desde hace unos cuarenta años viene desarrollando el cronista oficial de Telde, don Antonio María González Padrón, cuya labor ha contribuido a divulgar y preservar la memoria histórica de nuestra ciudad.

TELDE NO SE MERECE ESTA CARENCIA

Telde no debería carecer de un servicio estable de guías turísticos profesionales que permita mostrar a visitantes y residentes la riqueza de su territorio. Hablamos de un municipio que reúne paisajes costeros, espacios naturales, enclaves arqueológicos, arquitectura tradicional y edificios de enorme valor histórico y artístico.

El barrio de San Francisco, con sus calles empedradas y sus casas tradicionales canarias, constituye uno de los mejores testimonios de nuestro pasado. La Casa-Museo León y Castillo permite acercarse a la vida y la trayectoria de una de las figuras políticas más destacadas nacidas en Telde. La Basílica de San Juan Bautista, con su patrimonio artístico y su conocido retablo flamenco, es otro de los grandes referentes culturales del municipio.

A ello debemos sumar la huella de personalidades vinculadas a la ciencia, la literatura y la cultura, así como los lugares de interés arqueológico de Cendro, Tara y Cuatro Puertas, fundamentales para comprender la historia de los antiguos canarios y la organización del territorio antes de la conquista.

Y no olvidemos el patrimonio paisajístico, desde las playas y la costa hasta los espacios rurales y las medianías.

Tenemos historia, cultura, naturaleza y argumentos más que suficientes para construir una oferta turística propia. Lo que hace falta es ponerlos en valor.

UN SERVICIO DE VISITAS GUIADAS DURANTE TODO EL AÑO

Por todo ello, propongo que el Ayuntamiento de Telde, en coordinación con el Cabildo de Gran Canaria y las entidades competentes, estudie la creación de un servicio organizado de visitas guiadas, atendido por profesionales cualificados.

Estas rutas podrían programarse semanalmente y ofrecerse a agencias de viajes, centros educativos, asociaciones culturales, colectivos vecinales, grupos de mayores y visitantes nacionales e internacionales, incluidos los participantes en programas de turismo social.

La iniciativa permitiría descubrir Telde desde sus orígenes prehispánicos hasta la actualidad, facilitando el conocimiento de su patrimonio y fomentando el respeto por su conservación.

Además, una oferta cultural organizada podría generar oportunidades de empleo, favorecer la actividad de los establecimientos locales y contribuir a que quienes nos visitan permanezcan más tiempo en el municipio y consuman en nuestros comercios, bares y restaurantes.

No se trata únicamente de atraer turistas. Se trata también de conseguir que los propios teldenses conozcan, valoren y sientan orgullo por el lugar en el que viven.

LA CULTURA NO PUEDE LIMITARSE A LAS FIESTAS

Los carnavales, las fiestas patronales y las celebraciones de los barrios forman parte de la vida de cualquier municipio y merecen su espacio. Pero la política cultural no debería concentrarse únicamente en estas citas.

También es necesario mantener una apuesta continuada por la divulgación histórica, la conservación del patrimonio, las rutas culturales y la promoción turística durante los doce meses del año.

Telde necesita una estrategia que conecte su patrimonio con la educación, el turismo y la economía local. No basta con disponer de lugares de interés: hay que explicarlos, cuidarlos y facilitar que puedan ser conocidos.

Por eso hago un llamamiento a la actual corporación municipal y a las instituciones insulares para que estudien propuestas concretas, con planificación, recursos y continuidad.

ESPERO QUE EL PRÓXIMO ARTÍCULO SEA PARA FELICITARLES

Señores del Ayuntamiento de Telde, ojalá mi próximo artículo sea para felicitarles por haber dado pasos firmes en esta dirección y no para dedicarles otro merecido tirón de orejas.

Les aseguro que a esta «mosca cojonera» de Julio González, como me calificó una edil de la actual corporación municipal, no le van a faltar fuerzas para seguir reivindicando mejoras para nuestra ciudad.

Lo haré, como siempre, desde mi manera de entender el compromiso ciudadano: con seriedad y rigor, aplaudiendo lo que merezca ser aplaudido y criticando aquello que considere criticable.

Porque querer a Telde también significa señalar lo que falta y exigir que se aprovechen las oportunidades que tenemos delante.

Y termino con una reflexión: el futuro de una ciudad también se construye conociendo su pasado. No dejemos que la riqueza histórica y cultural de Telde siga siendo una desconocida para quienes viven aquí y para quienes nos visitan.

Telde merece ser conocida, reconocida y valorada durante todo el año.

¡Qué cosas!

Julio César González Padrón
Marino mercante y escritor

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