Vecinos alertan del grave deterioro del muro de La Placetilla, junto a La Zarza, que amenaza con caer sobre la vía
Aseguran haber avisado al Cabildo hace tres semanas sin respuesta. El muro, situado en el margen derecho de la carretera que baja de San Juan hacia San Antonio y La Pardilla, presenta riesgo evidente para miles de vehículos y peatones
La preocupación aumenta entre los vecinos de Telde ante el peligroso deterioro del muro de piedra situado en el margen derecho de la vía, justo a la altura de La Zarza, en el tramo que desciende desde La Placetilla de San Juan hacia San Antonio, una carretera que también conecta con La Pardilla y soporta un tráfico constante durante todo el día.
Los residentes denuncian que el muro presenta piedras sueltas, grietas profundas y zonas abombadas, lo que hace temer un desprendimiento inminente sobre la calzada. “Esto se cae en cualquier momento. Aquí pasan miles de coches y también mucha gente caminando por el borde. Es un peligro evidente”, señalan.

Según explican, avisaron al Cabildo de Gran Canaria hace tres semanas, aportando fotografías y la ubicación exacta, pero no se ha realizado ninguna inspección visible ni se ha colocado señalización preventiva. “Ni una cinta, ni un cono, nada. Si ocurre un accidente, no podrán decir que no estaban avisados”, lamentan.
El muro, antiguo y muy expuesto a la humedad y al paso del tiempo, sostiene el desnivel entre la carretera y las viviendas superiores. Los vecinos aseguran que en los últimos meses el deterioro se ha acelerado, especialmente tras las lluvias, provocando pequeños desprendimientos que ya han caído a la cuneta.
Reclaman una actuación urgente, aunque sea provisional: apuntalamiento, retirada de material suelto o señalización que advierta del riesgo. “No pedimos una obra millonaria, pedimos que no ocurra una desgracia”, insisten.
La vía es utilizada por residentes, transporte escolar, repartidores y vehículos que se dirigen hacia la GC‑1, por lo que el riesgo afecta a un volumen muy elevado de usuarios.
Mientras tanto, el muro continúa deteriorándose sin intervención alguna. Los vecinos piden que el Cabildo actúe antes de que el desprendimiento sea inevitable.
