Vecinos comienzan a derribar sus construcciones ilegales en Llanos de Madrid tras la actuación del Seprona

El operativo de Guardia Civil y Urbanismo acelera la retirada de edificaciones levantadas en suelo rústico protegido

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La reciente intervención coordinada entre la Guardia Civil–Seprona, el Juzgado de Instrucción y el Ayuntamiento de Telde en la zona de Llanos de Madrid – Lomo Cabezo ha empezado a generar un efecto inmediato: algunos de los propios vecinos implicados en la reparcelación ilegal han iniciado el derribo de las construcciones que habían levantado sin licencia.

La operación, ejecutada en el marco de un expediente abierto desde 2021 y culminado con resolución firme en febrero de 2026, incluyó el corte del suministro de agua agrícola y electricidad, así como el precinto de varias parcelas donde se había detectado una división clandestina del suelo rústico de protección agraria. Estas medidas, ordenadas por Urbanismo siguiendo instrucciones del Seprona, buscan impedir la consolidación de asentamientos ilegales en un espacio donde la normativa prohíbe expresamente el uso residencial.

Según fuentes vecinales consultadas por este medio, la presencia del amplio dispositivo —que en actuaciones similares ha llegado a movilizar a más de una veintena de agentes y personal judicial— ha generado preocupación entre quienes habían adquirido o construido en estas parcelas, muchos de ellos mediante contratos privados sin validez urbanística. Ante el riesgo de sanciones y la posibilidad de que el juzgado ordene la demolición forzosa, algunos propietarios han optado por iniciar ellos mismos el derribo de muros, casetas y estructuras prefabricadas para intentar reducir responsabilidades futuras.

La Guardia Civil ha reiterado en informes recientes que este tipo de urbanizaciones clandestinas responde a un modelo delictivo consolidado: compra de fincas rústicas protegidas, fragmentación ilegal, venta mediante contratos privados y posterior instalación de servicios básicos para aparentar legalidad. La administración local, por su parte, insiste en que continuará ejecutando medidas de restablecimiento de la legalidad en todos los enclaves donde se detecten movimientos parcelarios irregulares.

Con los primeros derribos iniciados por los propios vecinos, Llanos de Madrid se convierte en el nuevo epicentro de un fenómeno que Telde lleva años intentando frenar: la expansión silenciosa de asentamientos ilegales sobre suelo protegido.