Vecinos de El Goro estallan ante la ampliación de actividades contaminantes y cuestionan el silencio de su asociación vecinal

La instalación de cámaras en el polígono, la autorización para almacenar residuos peligrosos y la falta de información desatan la indignación en un barrio que se siente desprotegido y sin representación

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Vecinos de El Goro estallan ante la ampliación de actividades contaminantes y cuestionan el silencio de su asociación vecinal

La tensión en El Goro ha alcanzado un punto crítico. La reciente modificación de la autorización ambiental integrada que permitirá a la empresa Gemecan almacenar más de 1.700 toneladas de residuos peligrosos y no peligrosos en una nave situada en la calle Josefina Mayor ha provocado una oleada de quejas entre los vecinos, que aseguran sentirse “abandonados” por las instituciones… y también por su propia asociación vecinal.

La resolución, publicada en el Boletín Oficial de Canarias, autoriza el almacenamiento temporal de 672 toneladas de residuos peligrosos y 1.050 toneladas de residuos no peligrosos en una nave de 1.085 m² ubicada a escasos metros de viviendas y del colegio del barrio. Para muchos residentes, esta decisión es “la gota que colma el vaso” tras meses de incertidumbre por la construcción de una nave de grandes dimensiones junto al centro educativo, cuyos fines no han sido explicados públicamente.

Cámaras nuevas en el polígono y vigilancia sin aclaraciones

A la preocupación por los residuos se suma la reciente instalación de cámaras de vigilancia en el polígono, que registran a todos los vehículos que acceden o atraviesan la zona. Los vecinos denuncian que no se ha informado quién gestiona estas cámaras, con qué finalidad se han colocado ni qué datos se están recopilando, mientras que el barrio sigue sin control del tráfico, sin medidas de seguridad y sin presencia policial estable.

“El polígono tiene cámaras, servicios y vigilancia. El barrio no tiene nada. Y encima ahora somos nosotros los vigilados”, lamentan residentes que se han puesto en contacto con esta redacción.

¿Y la asociación de vecinos? “Solo aparece para fiestas y alquileres”

Uno de los comentarios más repetidos entre los habitantes de El Goro es la ausencia total de la asociación vecinal en este conflicto. Muchos aseguran que la entidad “solo se activa para organizar fiestas o gestionar el alquiler del local”, pero no ha emitido ni un comunicado, ni una reunión, ni una explicación sobre decisiones que afectan directamente a la salud y la seguridad del barrio.

“Cuando hay que montar una verbena, aparecen. Cuando nos ponen residuos peligrosos al lado de casa, desaparecen”, afirma un vecino indignado.

La falta de posicionamiento de la asociación ha generado un profundo malestar, especialmente entre quienes consideran que debería ser la primera en exigir información, convocar asambleas y representar al barrio ante el Ayuntamiento y el Gobierno de Canarias.

Asociaciones ambientales estudian intervenir

Según ha podido saber este medio, vecinos vinculados a colectivos ecologistas están valorando emprender acciones formales ante lo que consideran un “agravio continuado” hacia El Goro y un posible incumplimiento de principios básicos de protección ambiental y participación ciudadana.

La resolución permite presentar recurso de alzada en el plazo de un mes, y varias entidades ya analizan la documentación para determinar si concurren motivos suficientes para impugnar la autorización.

Un barrio que se siente desprotegido

La sensación generalizada entre los residentes es que el polígono recibe mejoras, vigilancia y servicios, mientras que el barrio soporta las molestias, el tráfico, los olores y ahora la incertidumbre sobre la gestión de residuos peligrosos.

“Ya está bien. No somos un vertedero ni un decorado para fiestas. Somos un barrio con familias, con un colegio y con derechos”, concluyen.