El verdadero reflejo del Ayuntamiento de Telde está sobre ruedas
Que un consistorio con un presupuesto anual de 100 millones de euros y jugosos remanentes en el banco mantenga en circulación chatarra con décadas sobre el chasis no es una anécdota: es una declaración de intenciones

Ver camiones de mantenimiento que rozan el desguace patrullando las calles retrata perfectamente la parálisis y la desidia en la gestión municipal.
El problema no es solo la pésima imagen que se proyecta ni las dudosas condiciones de trabajo para la plantilla. El verdadero despropósito económico está en lo que no se ve: ¿cuánto nos cuesta mantener esa flota fantasma? Asegurar y pasar la ITV a vehículos antiguos con un nivel de riesgo y averías elevado dispara la factura. Un camión viejo exige primas de seguro desproporcionadas y reparaciones continuas que terminan pagándose con el dinero de todos los teldenses.
Guardar millones en el banco mientras se dilapida el dinero público en parchear y asegurar maquinaria obsoleta no es ahorrar, es gestionar mal. Telde no merece una administración que presuma de cuentas saneadas mientras rueda por la calle en vehículo de desguace.





