El silencio de la Agrupación Juan Negrín de Telde frente al escándalo de acoso en el PSOE

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Mientras el partido a nivel nacional se tambalea por la avalancha de denuncias de presunto acoso sexual contra varios dirigentes, aquí en Telde la agrupación calla, como si el pueblo no mereciera ni una explicación ni una condena.

En las últimas semanas, el PSOE ha vivido su propio “Me Too”: seis dirigentes acusados de presunto acoso sexual en apenas dos semanas. Nombres como Paco Salazar, Antonio Navarro, José Tomé, Javier Izquierdo, Francisco Luis Fernández Rodríguez y Toni González han saltado a los titulares, destapando un problema que no solo es político, sino profundamente ético. La crisis interna ha llegado a tal punto que incluso se habla de la posible imputación del partido como persona jurídica por no aplicar correctamente sus protocolos.

Y mientras todo esto ocurre, ¿qué hace la agrupación Juan Negrín de Telde? Nada. Ni una nota de prensa, ni una declaración pública, ni un gesto mínimo de empatía hacia las víctimas. El silencio es atronador. El pueblo se pregunta: ¿cómo es posible que quienes se llenan la boca hablando de feminismo y justicia social no tengan la decencia de condenar lo que está pasando en su propio partido?

La falta de reacción no es neutralidad, es complicidad. Porque callar ante el acoso es perpetuarlo. Porque no pronunciarse cuando tu organización está bajo sospecha es dar la espalda a la ciudadanía que te vota y te sostiene. ¿De verdad creen que la gente de Telde es tonta, que no se da cuenta de este mutismo calculado?

El PSOE nacional ya está siendo señalado por sus socios de gobierno como un partido con “un problema de machismo muy serio”. En Galicia, incluso las mujeres socialistas han tenido que recoger firmas para exigir contundenciaY aquí, en Telde, la agrupación Juan Negrín parece vivir en una burbuja, como si el escándalo no les salpicara.

La gente en la calle lo comenta: “¿Dónde está nuestro líder? ¿Por qué no dice nada?”. La indignación no es solo por los casos de acoso, sino por la falta de transparencia y valentía. El silencio institucional es una bofetada al pueblo, que exige respuestas y gestos claros.

La agrupación Juan Negrín de Telde debería recordar que la política no se mide solo en votos, sino en valores. Y hoy, su silencio los retrata. No se trata de oportunismo, se trata de dignidad. Porque cuando un partido calla ante el acoso, lo que realmente está diciendo es que la vergüenza ya no forma parte de su vocabulario.

detelde.es

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