Telde rebaja la fotografía a concurso menor pese a haber tenido el premio más alto de su historia
El Ayuntamiento vuelve a ignorar a los profesionales mientras recuerda a medias un certamen que llegó a entregar 3.000 euros y nunca cumplió sus compromisos institucionales

La presentación del II Concurso Fotográfico de San Juan, celebrada este viernes en la Ermita de San Pedro Mártir, ha reabierto un viejo malestar entre fotógrafos y creadores visuales de Telde: la falta de respeto institucional hacia una disciplina que, en el pasado, sí llegó a recibir un reconocimiento serio y profesional.
El certamen anunciado para el 13 de junio —con premios de 400, 200 y 100 euros— está dirigido a principiantes y aficionados, una apuesta que contrasta con la historia reciente del municipio. Porque solo una vez, en 2003, Telde organizó un concurso fotográfico de categoría profesional, vinculado a su entrada en la Red de Grandes Ciudades de España, con un premio de 3.000 euros y un compromiso institucional que jamás volvió a repetirse.
Aquel concurso , denominado “Telde Gran Ciudad”, tuvo un ganador: el teldense Carmelo José Martín Rodríguez, cuya obra fue seleccionada por un jurado profesional y presentada como la imagen que representaría al municipio en su nueva etapa de proyección nacional. El premio económico se abonó un año después, pero el resto de compromisos nunca se cumplió: – No hubo reconocimiento en el pleno municipal. – La fotografía ganadora no se utilizó en campañas turísticas. – El certamen no tuvo continuidad.
Hoy, con un presupuesto municipal que supera los 100 millones de euros anuales, la ciudad ofrece premios simbólicos y un concurso orientado a la iniciación, sin impacto turístico ni cultural y sin una estrategia de imagen de ciudad. Una decisión que muchos profesionales consideran un retroceso y una falta de ambición.
Mientras el alcalde y el “concejal de fiestas” destacaron este viernes el “carácter participativo” del nuevo concurso, la realidad es que Telde ya demostró que podía hacer algo mucho más serio, más digno y más profesional. Y lo hizo una sola vez.
El contraste entre aquel certamen y el actual vuelve a poner sobre la mesa una pregunta incómoda: ¿por qué Telde renunció a tener un concurso fotográfico de altura cuando ya lo había conseguido?
