OPINIÓN/ El silencio más ruidoso de Salinetas
La explosión ocurrió a escasos metros del Mercadona. Dentro había clientes y trabajadores. Sin embargo, ningún medio ha contado qué pasó allí. Un vacío informativo que resulta tan llamativo como inquietante

La explosión en las instalaciones de DISA, en el polígono de Salinetas, ha generado una avalancha de titulares. Se ha hablado del fallecido, de su edad, de su familia, del operativo desplegado, de la investigación y de las declaraciones institucionales. Sin embargo, en medio de toda esa cobertura, hay un elemento que ha quedado completamente fuera del foco informativo: el Mercadona situado a escasos metros del tanque que explotó.
En el momento del incidente, dentro del supermercado había personas comprando, empleados trabajando y encargados atendiendo. A pesar de ello, ningún medio ha explicado qué ocurrió allí dentro: si se produjo algún tipo de evacuación, si hubo momentos de tensión, si se activaron protocolos internos o si la onda expansiva llegó a afectar al establecimiento. Tampoco se ha escuchado la voz de ningún cliente, trabajador o responsable del centro. La información sobre lo que se vivió en ese espacio, tan cercano al foco de la explosión, simplemente no existe en la cobertura mediática.
Este silencio resulta especialmente llamativo porque la noticia no es solo lo que sucedió en el tanque, sino también lo que pudo haber sucedido en un supermercado lleno de gente. La proximidad entre una instalación industrial y una superficie comercial de gran afluencia plantea preguntas que, por ahora, nadie ha formulado. Y cuando un elemento tan evidente queda fuera del relato, la ausencia se convierte en parte de la historia.
La tragedia que ha costado la vida a un joven trabajador merece respeto, rigor y sensibilidad. Pero también merece una cobertura completa, que incluya todos los escenarios afectados por el suceso. En Salinetas, la explosión no solo sacudió una instalación industrial: también dejó al descubierto un silencio informativo que pesa más que el ruido del propio accidente.




