Foto, pitos y paripé: el numerito institucional para entregar cuatro instrumentos de baratillo a Los Tutti Frutti

La murga de mayores recibe un zurdo, una caja y veinte pitos mientras la comitiva posa como si hubiera inaugurado un auditorio; el gesto, vendido como “apuesta cultural”, deja más sonrojo que música

OPINION

El Centro de Mayores de Telde vivió una escena digna de El Soplón: irrupción institucional, sonrisas de catálogo y un lote musical que, siendo generosos, no llega ni al presupuesto de una merienda. Los Tutti Frutti, la murga más veterana del municipio, ensayaban con su entusiasmo habitual cuando se encontraron con la entrega “sorpresa” de material solicitado por la agrupación.

El botín: un zurdo con su maza, una caja, dos correas y veinte pitos de colores. Todo ello presentado como si se tratara de una inversión estratégica para el futuro cultural de Telde. La foto, eso sí, quedó impecable: instrumentos en mano, caras de emoción y un aire de “misión cumplida” que contrastaba con la modestia del paquete.

Los mayores, siempre nobles, recibieron el gesto con humor y cariño. Su director, Salvador Santana, se emocionó de verdad, porque para ellos cualquier apoyo suma. Pero entre los presentes no faltaron los comentarios en voz baja: “¿Tanto despliegue para esto?”, “¿No había presupuesto para algo más digno?”, “Esto es para la foto, hombre…”.

Desde Festejos se insistió en que la iniciativa “fortalece la vida cultural del municipio” y “apuesta por las tradiciones”. Palabras grandes para un lote que cabe en una bolsa de deporte y que, según quienes conocen el material de carnaval, no supera los cien euros.

Los Tutti Frutti seguirán haciendo lo que mejor saben: ponerle humor a la vida, cantar con el alma y mantener viva una parte esencial del carnaval teldense. Pero cuesta no ver el contraste entre la ilusión de los mayores y el afán de protagonismo de quienes convierten un gesto mínimo en un acto solemne.

 

El Faro

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