Si Turcón quiere hablar de historia, que no la recorte

Turcón intenta presentarse ahora como actor histórico en el conflicto de las jaulas marinas, citando alegaciones de 1998 como si hubieran mantenido una defensa constante del litoral. Pero si hablamos de historia, hay que contarla completa: ¿qué ha hecho Turcón por Telde en las últimas dos décadas?
La realidad es incómoda. Su presencia ha sido intermitente, casi decorativa. No han liderado campañas sostenidas, no han estado en los grandes debates ambientales del municipio y no han ejercido presión continuada sobre las instituciones. Aparecen cuando hay ruido mediático y desaparecen cuando toca trabajar de fondo.
Y la pregunta cae por su propio peso: ¿Dónde estaban cuando se degradó el barranco? ¿Cuando se urbanizó sin control? ¿Cuando atentantaron contra la naturaleza junto a la sima de jinámar? ¿Cuando se aprobaban planes con impacto ambiental?
Un colectivo con más de 30 años debería mostrar logros visibles: espacios recuperados, litigios ganados, victorias ambientales. En Telde, ese legado no se ve.
Por eso el regreso ahora huele más a oportunidad que a trayectoria. Las jaulas vuelven a estar de moda, el POEM reabre el debate y el tema es rentable socialmente. No es continuidad: es conveniencia.
Si Turcón quiere ocupar el papel de actor histórico, primero tendrá que demostrar qué ha hecho por este municipio. Porque en Telde, los resultados brillan por su ausencia.
El Cernícalo




