Veinticinco años después, las jaulas siguen ahí… y las excusas también

Cambian los gobiernos, cambian los portavoces, cambian los logos… pero el mar sigue tragándose la misma mentira

OPINION

Hay mareas que suben y bajan. Y luego está esta: la marea eterna de las jaulas marinas frente a la costa de Telde. Veinticinco años después, sigo viendo las mismas manchas, escuchando las mismas excusas y oliendo el mismo engaño. Cambian los gobiernos, cambian los portavoces, cambian los logos… pero el mar sigue tragándose la misma mentira.

En 1999, cuando algunos todavía creían que esto era “temporal”, los vecinos de Melenara ya estaban cansados. Aquella presidenta de Meclasa, Encarnación Torres, tenía más agallas que todas las doradas juntas. Exigió lo que hoy seguimos exigiendo: que cumplieran su palabra y retiraran las jaulas. La empresa prometió mayo. Llegó junio. Y nada. Un cuarto de siglo después, seguimos en el mismo punto del mapa.

Hoy nos dicen que “no hay contaminación”, que “todo está controlado”, que “los informes son favorables”. Pero el mar habla otro idioma: peces muertos, grasas flotando, residuos que llegan a la orilla, drones grabando lo que algunos prefieren no ver. Y mientras tanto, la costa de Telde sigue pagando el precio de la comodidad política.

La diferencia entre ayer y hoy es sencilla: Antes había colectivos vecinales que no se dejaban domesticar. Hoy, algunos han preferido el silencio cómodo al conflicto necesario.

Pero la hemeroteca no perdona. La hemeroteca recuerda. La hemeroteca demuestra que llevamos 25 años remando contra la misma marea, mientras otros se limitan a mirar desde la orilla.

Y aquí seguimos. Los que vivimos el mar, los que lo olemos, los que lo remamos. Los que sabemos que la costa no aguanta otros 25 años de excusas.

Porque si algo he aprendido en este tiempo es que el mar siempre devuelve lo que se le lanza. Y Telde lleva demasiado tiempo tragando lo que no le pertenece.

El Barquero (Que ya está cansado de remar solo)

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