¿Homilías o gestión?
Otra entrega del evangelio ecosocial según San Antonio de la Ecoísla, patrono de las grandes palabras y las pequeñas facturas

Cada semana, Antonio Morales nos regala una nueva homilía sobre la soberanía energética, el agua, la ecoísla o el futuro de Gran Canaria. Se leen como si fueran el programa de gobierno perfecto. El problema es que los ciudadanos viven en la Gran Canaria real.
Mientras se escriben páginas y páginas sobre energía sostenible, la luz sigue llegando cara a los hogares. Mientras se habla de preservar el territorio, proyectos como Chira-Soria continúan generando una fuerte polémica por su impacto en el barranco y el paisaje.
Nadie discute la capacidad de Antonio Morales para redactar artículos. Lo que muchos grancanarios se preguntan es algo más sencillo: después de más de una década al frente del Cabildo, ¿dónde están los resultados que se noten en el bolsillo y en la vida diaria de la gente?
Porque las instituciones no están para escribir editoriales. Están para resolver problemas.
Y mientras llegan esos resultados, el presidente continúa cobrando una retribución pública que ronda los 70.000 euros brutos al año, sufragada por todos los grancanarios





